lucas ocampos sevilla
Continuamos en Notas de Fútbol esta serie de píldoras en forma de posts en los que comentaremos lo mejor y lo peor que nos ha dejado esta Liga recién finalizada, con el Real Madrid como campeón, y en el que analizaremos, con nombres propios, los protagonistas para bien y para mal de un campeonato extraño por las circunstancias que, como cada temporada, nos ha dejado una serie de héroes y villanos. En este sexto capítulo toca juntar letras sobre el mejor fichaje.

Varios son los nombres propios que podrían erigirse como el mejor fichaje de LaLiga 2019/2020. Por ejemplo, el Chimy Ávila (Osasuna) fue el timón que dirigió ofensivamente al cuadro navarro hasta el momento de su grave lesión. Odegaard, el jugador revelación, también ha brillado con luz propia en la Real Sociedad, como su socio Alexander Isak. En el Atlético, tanto Felipe Monteiro atrás como Marcos Llorente, en su nueva posición, han sido dos refuerzos destacados. Y en el Sevilla, entre dos de sus incorporaciones como Diego Carlos y Jules Koundé han levantado un muro defensivo que bien podría merecer tal distinción, aunque si hay que elegir a un futbolista fundamental, recién llegado a Nervión y que con sus actuaciones ha llevado a los de Julen Lopetegui al cuarto puesto de la clasificación, ese es Lucas Ocampos (26 años).

Monchi no dudó en hacer efectivo el pago de 15 millones de euros para hacerse con este argentino que, salvo dos aventuras como cedido en el Genoa y el Milan, había desarrollado su carrera europea en Francia, primero en el Mónaco y después en el Olympique de Marsella. Surgido de la prolífica cantera de River Plate, dio el salto al Viejo Continente cuando la entidad del Principado jugaba en la Ligue 2 y era dirigida por Claudio Ranieri. Por entonces (2012), los monegascos se gastaron 16 kilos en Ocampos con el objetivo de lograr el ascenso, algo que cosecharon meses después para convertirse en uno de los máximos animadores del mercado, con fichajes sonados como los de James, Falcao, Moutinho o Abidal.

En Francia destacó los cursos 17/18 y 18/19, pero jamás con unas cifras goleadoras como las que ha firmado esta 19/20 en el Sevilla. Con 14 dianas y tres asistencias en Liga, Ocampos se ha convertido en esa pieza en el ataque hispalense que siempre encaja. Tanto en la banda derecha como partiendo desde la izquierda, su rendimiento no ha admitido discusión. Sin la pegada de un ‘9’ referencia (Luuk de Jong solo ha marcado 6 goles y En-Nesyri ―fichado en enero― otros 4), Ocampos ha sido el encargado de asumir el rol goleador.

El de Quilmes ha explotado un sinfín de virtudes entre las que destacan su confianza en el regate, su tremenda zancada para marcharse de los adversarios o su garra y sacrificio en los duelos que le han convertido en un incordio para las defensas. Ha marcado de cabeza, de penalti, desde la frontal del área, a cañonazo limpio… Ocampos no se lo piensa dos veces si tiene la portería a escasos metros. Su potencia física y su técnica, del que ni mucho menos está exento, le permiten encarar y ser un verdadero peligro con espacios por delante.

El extremo firmó cinco apariciones seguidas marcando (de la jornada 24 a la 28) y ni el confinamiento frenó su espectacular estado de forma. Incluso terminó salvando al Sevilla del empate ante el Eibar en la jornada 34, donde además de marcar el tanto de la victoria, acabó poniéndose de portero y evitando el gol armero en el descuento. En definitiva, una temporada pletórica para un futbolista que únicamente costó 15 millones de euros (su valor en el mercado según Transfermarkt en verano de 2019) y se ha revalorizado hasta los 50. Hasta pocos parecen. Ocampos, mejor fichaje de LaLiga 19/20.

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Fernando Castellanos

Periodismo deportivo en vena. En NdF desde 2006. Hacer todo lo que puedas es lo mínimo que puedes hacer.